De Stevybeat a Stevy: el artista oficializa su cambio de nombre y reafirma su carácter disruptivo en la música
Stevybeat adopta oficialmente el nombre Stevy y abre una nueva etapa artística
Detrás del nombre artístico Stevy se encuentra Stevenson Nelson, un cantante, compositor y creador musical nacido en Cabaret, Haití, un pueblo ubicado a unos veinte minutos de la capital, Puerto Príncipe. Es desde este espacio, marcado por la fe, la comunidad y la música, que comienza a forjarse una historia artística construida con paciencia, disciplina y convicción.
Criado en el seno de una familia cristiana, Stevy creció rodeado de cantos, armonías y mensajes espirituales. La influencia de su madre, cantante y compositora, fue determinante en sus primeros años. En la iglesia encontró no solo un lugar de formación espiritual, sino también su primer escenario. El piano se convirtió en su refugio inicial y en la herramienta con la que empezó a comprender el lenguaje musical y su capacidad para conectar emocionalmente con las personas.
https://www.instagram.com/stevymusic?igsh=cTVxMGt5MmY4MHdp
Formación desde la base
Durante su juventud, Stevenson Nelson desarrolló un vínculo profundo con la música que fue más allá del canto. En su antigua iglesia, asumió responsabilidades importantes como maestro de varios grupos corales, claviaturista e ingeniero de sonido. Estas experiencias le permitieron adquirir una visión amplia de la música, entendida no solo como interpretación, sino también como estructura, disciplina y trabajo colectivo.
Su amor por la música supera cualquier límite. Stevy no solo canta: también escribe, corrige letras y acompaña procesos creativos de otros cantantes, aportando sensibilidad, criterio y conocimiento técnico. Para él, la música es un compromiso diario, una forma de vida que exige entrega constante.
Romper expectativas sin perder valores
En Haití, su recorrido artístico no estuvo exento de dificultades. Dentro de su entorno, se esperaba que su talento permaneciera exclusivamente en el ámbito de la música religiosa. Sin embargo, Stevy sentía la necesidad de ampliar su horizonte creativo y explorar otros estilos, sin renunciar a los valores que lo formaron.
Convencer a su familia y a su comunidad de que era posible crecer artísticamente sin traicionar sus principios fue uno de sus primeros grandes desafíos. La perseverancia, sumada a la calidad de su trabajo, terminó abriendo ese camino y consolidando su credibilidad como artista integral.
Primeros pasos profesionales
Antes de pensar en una carrera internacional, Stevy se formó desde la práctica. Un momento clave en su trayectoria fue la realización de un jingle para la compañía Natcom, uno de sus primeros trabajos profesionales fuera del entorno eclesiástico. Este proyecto marcó un antes y un después: no solo significó un avance técnico, sino también un cambio interno. Por primera vez, comenzó a verse a sí mismo como un creador capaz de responder a las exigencias del mundo profesional.
Migrar para encontrarse
Hace más de seis años, Stevy emigró a Brasil. El cambio fue profundo. Un nuevo idioma, nuevas dinámicas culturales y una industria musical distinta pusieron a prueba su capacidad de adaptación. Lejos de su país, el desafío ya no era únicamente producir música, sino definir su identidad artística en un entorno completamente nuevo.
Brasil se convirtió en un espacio de aprendizaje y reconstrucción. Allí, Stevy empezó a fusionar sus raíces haitianas con nuevas influencias, buscando un equilibrio entre identidad y evolución. La migración dejó de ser solo un desplazamiento geográfico y pasó a ser un proceso creativo y personal.



La música como servicio humano
Para Stevy, la música no es un producto vacío ni una simple búsqueda de fama. Cada proyecto representa una experiencia, una etapa y una victoria personal. Su visión es clara: utilizar la música como una herramienta capaz de acompañar, aliviar y comunicar emociones reales.
Actualmente, cuenta con siete obras disponibles en distintas plataformas, reflejo de un proceso constante, silencioso y disciplinado. Paralelamente, se prepara para lanzar “Je te promets”, un proyecto audiovisual con una propuesta rítmica dinámica que marca una nueva fase en su camino artístico y abre la puerta a futuras colaboraciones.
Mirar adelante sin olvidar el origen
Además de su faceta musical, Stevy trabaja en el ámbito de la informática, demostrando una disciplina que atraviesa todas las áreas de su vida. Su mirada hacia el futuro es ambiciosa pero consciente: aspira a que su música cruce fronteras, alcance públicos diversos y, al mismo tiempo, contribuya a una mayor valorización de los derechos de autor de los artistas haitianos.
La historia de Stevy no se construye desde el ruido mediático, sino desde el trabajo constante, la fe en el proceso y la convicción de que la música puede ser un puente entre culturas, generaciones y realidades distintas. Un recorrido marcado por la perseverancia, donde cada nota cuenta una parte de su verdad.



La música como servicio humano
Para Stevy, la música no es un producto vacío ni una simple búsqueda de fama. Cada proyecto representa una experiencia, una etapa y una victoria personal. Su visión es clara: utilizar la música como una herramienta capaz de acompañar, aliviar y comunicar emociones reales.
Actualmente, cuenta con siete obras disponibles en distintas plataformas, reflejo de un proceso constante, silencioso y disciplinado. Paralelamente, se prepara para lanzar “Je te promets”, un proyecto audiovisual con una propuesta rítmica dinámica que marca una nueva fase en su camino artístico y abre la puerta a futuras colaboraciones.
Con el cierre del año 2025, el artista deja atrás el nombre de Stevybeat para consolidarse definitivamente como Stevy, una decisión que marca más que un simple cambio de identidad: representa una evolución consciente en su recorrido artístico. Desde ahora, el público podrá encontrarlo en Instagram, Facebook, TikTok y YouTube bajo el nombre Stevy Music, mientras que en Spotify figura oficialmente como Stevy, unificando progresivamente su presencia digital.
Este paso reafirma su visión de futuro y su voluntad de construir una identidad sólida, coherente y reconocible, sin perder la esencia que lo ha caracterizado desde sus inicios. Entre raíces, migración y perseverancia, Stevy continúa escribiendo su historia con la convicción de que la música no solo se escucha, sino que también se vive.

